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- Según el último informe de la Guardia Civil , enviado al Juzgado de Montoro, se registró una alteración eléctrica “ compatible con una rotura ”, pero no se activaron las alertas que podrían haber impedido que el tren Iryo procedente de Málaga pasara por ese punto y descarrilara.
SMM
Actualizado
El sistema de señalización de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía detectó una anomalía en la vía a la altura del término de Adamuz el 17 de enero, un día antes del accidente que le costó la vida a 46 personas. Según el último informe de la Guardia Civil, enviado al Juzgado de Montoro, se registró una alteración eléctrica “compatible con una rotura”, pero no se activaron las alertas que podrían haber impedido que el tren Iryo procedente de Málaga pasara por ese punto y descarrilara. Esto se debió a que el sistema “no estaba configurado para alertar de ello de forma automática por la falta de fiabilidad”.
Dicho informe al que ha tenido acceso El Mundo amplía los atestados previos con los hallazgos recientes, permitiendo a los investigadores descartar hipótesis como sabotaje, terrorismo, negligencia de los maquinistas o exceso de velocidad. en el contexto actual se centran en la tesis principal: la rotura del carril o de la soldadura de la vía.
Via AdamuzEFE
La tensión en la vía comenzó a descender desde las 21:46 del 17 de enero
El informe detalla que la tensión en la vía se mantenía estable en torno a dos voltios, pero desde las 21:46 del 17 de enero comenzó a descender hasta 1,5 voltios, y quedó a cero tras el accidente, alrededor de las 19:43 del día siguiente. Los investigadores destacan que esta variación “de forma sostenida a lo largo del tiempo… no es habitual durante la serie estudiada”, que abarca desde el 12 de enero.
Estas caídas de tensión quedaban registradas en el sistema SAM (Sistema de Ayuda al Mantenimiento) de Adif en Hornachuelos (Córdoba), pero solo se consultaban durante averías o tareas de mantenimiento, sin generar alertas automáticas.
La Guardia Civil consultó a Hitachi Rail GTS Spain, responsable del sistema, que admitió que la rotura podía detectarse, pero que la fiabilidad era baja debido a que el sistema solo alerta si la tensión cae por debajo de 0,780 voltios, el umbral de ocupación. Como la caída del día 17 se mantuvo en 1,5 voltios, “no hubo alarma alguna”, concluye el informe.




