Víctor Rivero (45 años) se toma con mesura el liderato de Deportes Limache. El entrenador del puntero de la Liga de Primera, que este domingo visita a Universidad de Chile, aborda los méritos del equipo que dirige.
¿Imaginaba este arranque?
Esto recién comienza, pero no es casualidad. Los muchachos se lo han ganado. Llama la atención, porque el año pasado peleamos el descenso, pero hay que recordar que fuimos finalistas de la Copa Chile. Siempre está la expectativa de que los equipos grandes peleen arriba, por eso es que sorprende lo de Limache. Pero a nosotros no. Desde el día uno queríamos ir por la Supercopa. Se nos arrancó un partido increíble contra Coquimbo. Nos quedó esa espinita clavada de la final de la Copa Chile, más la Supercopa, y de alguna manera eso nos sirvió para ajustar algunos temas y tener este inicio de campeonato.
¿Van a pelear por el título?
Queríamos pelear en la Supercopa, entonces adelantamos los tiempos de la pretemporada. Nuestro equipo basa mucho su juego en la intensidad y someter físicamente a los rivales, por lo tanto necesitábamos tener el 90% del plantel listo entre Navidad y Año Nuevo de nuevo. Eso fue clave para llegar bien. Decidimos, en comparación al año pasado, tener un plantel más reducido, pero con mayor jerarquía. Buscamos jugadores del estilo Limache, futbolistas con hambre de tener una revancha.
¿Se refiere a Joaquín Montecinos y Jean Meneses?
No tenemos cómo competir económicamente con los clubes grandes respecto al presupuesto, por lo cual no podemos salir al mercado a buscar jugadores que hayan tenido un buen año. Incluso a veces no podemos retener a los nuestros. Entonces nuestra búsqueda tiene que ser muy específica. Se facilita todo cuando un jugador viene con la disposición y de devolver la mano a los que creyeron en ti.
Pero son jugadores con pasos por la Selección, ¿no le complica eso al camarín?
En ese sentido me he encontrado con grandes personas. Son jugadores que tienen peso futbolístico y han demostrado una humildad que en estos momentos nos tiene peleando arriba. Si te das cuenta, muchos están jugando en puestos que no cononcían. Eso habla de que se ponen a disposición del equipo.
¿A Daniel Castro no lo desmotivó no poder salir al extranjero?
Nosotros no pudimos retener a tres de nuestros cuatro delanteros. Facundo Pons, Nelson Da Silva y Luis Guerra se fueron. En este sentido, Daniel, por su sentido de pertenencia, quiso quedarse. Él cree en este proyecto y devuelve la mano, porque este club y este cuerpo técnico lo llevaron a su mejor versión. No ha sido ni por un tema económico, sino entendiendo que aún puede dar más.

¿No le complica dirigir al club que es de su familia? El propietario es su cuñado.
A nosotros como cuerpo técnico se nos ha permitido dar un salto de categoría y nos ha permitido posicionarnos en Primera División. También esperamos posicionarnos internacionalmente. Que se nos permita tomar todas las decisiones es la clave.
¿César Villegas le da la facultad de tomar decisiones?
A pesar de que son los dueños del club, entienden que las herramientas que necesita este cuerpo técnico van en beneficio de profesionalizar la institución. Entregar las llaves del club al cuerpo técnico creo que ha sido fundamental.
¿Entonces es una ventaja trabajar en familia?
No, no es fácil. Quiera o no, interfiere en el día a día, en los estados de ánimo. Pero ellos también ven que uno se entrega por completo a este trabajo, más allá del vínculo familiar. También han tenido la paciencia en cuanto a los resultados. Es fundamental que no toman decisiones en base al resultado del domingo, sino pensando en el largo plazo.
Le ganaron a Colo Colo y ahora viene la U, ¿si vencen a los dos ya son candidatos?
Como ha sido en estos cuatro años, el rival que nos toca enfrentar el domingo es el partido más importante. A veces podemos jugar bien, otras podemos jugar mal, puede no acompañar el resultado, pero la actitud con que el equipo enfrenta los partidos se mantiene.
¿La presión con la que llega la U es una ventaja para su equipo?
En los grandes no tienes el tiempo necesario para llevar a cabo tu idea, sobre todo después de venir de años anteriores haciéndolo muy bien. Es el tiempo que lamentablemente apremia.
¿Qué diferencias ve entre la U de Meneghini con la de Álvarez?
Lo que pasa es que requiere tiempo. Cambió casi toda su delantera. Los equipos de Paqui siempre tienen muy buen funcionamiento y eso necesita tiempo. Lamentablemente los entrenadores en equipos grandes no lo tienen, porque deben ganar todos los fines de semana.
Lleva 12 años como entrenador. ¿Ha cambiado su forma de ver el juego?
Siento el fútbol de la misma forma. Siempre he buscado, más que imponer una idea, sacar la mejor versión de los jugadores. He aprendido a exigir, gestionar las emociones y llevar a los planteles a su mejor versión.
¿Le gustaría dirigir en el extranjero?
¿Por qué hay pocos?
No lo sé. Competimos con los técnicos argentinos, que son los más cotizados del mundo. No sabría explicar la razón, pero siendo autocríticos, quizás no estamos preparados o no hacemos lo que se necesita para salir al extranjero.


