play
Presión a México para tener reloj de pitcheo en la Serie del Caribe 2027 (1:59)
En entrevista con ESPN, Pablo de la Peña, director general de Naranjeros, habló sobre los retos de la sede de la Serie del Caribe del próximo año. (1:59)
Juan Arturo Recio | ESPN Digital
8 de feb, 2026, 11:27
Los anuncios de los peloteros que integrarán la Selección Dominicana para el evento, así como la revelación del roster, terminaron robándole protagonismo al principal torneo de ligas invernales del Caribe.
La Serie del Caribe Jalisco 2026 llegó a su fin sin generar un impacto significativo entre el público dominicano. La principal razón es que la semana en la que se celebró el torneo en México coincidió con los días en que la Selección Dominicana de Béisbol y la Federación Dominicana de Béisbol (FEDOM) realizaron los anuncios de los jugadores convocados para el Clásico Mundial de Béisbol del próximo mes de marzo.
A esto se sumó el hecho de que MLB anunciara los rosters de los 20 equipos que participarán en el torneo el pasado jueves 5 de febrero, lo que terminó de acaparar la conversación beisbolera. Mientras tanto, la acción en México, aunque contó con buena asistencia en los partidos de los equipos locales, no logró captar el interés del público extranjero, especialmente del dominicano.
Otros factores también influyeron. El nivel competitivo mostrado por algunos equipos invitados, particularmente Panamá y Puerto Rico, redujo el atractivo del torneo para parte de la audiencia. A esto se añadió la eliminación de los Leones del Escogido en la semifinal ante los Tomateros de Culiacán, lo que terminó de enfriar el interés local.
La diferencia horaria también jugó su papel. Algunos partidos iniciaban a las 4 de la tarde, en plena jornada laboral en la República Dominicana, mientras que otros, especialmente frente a equipos mexicanos, comenzaban a las 9 de la noche. Ese calendario no facilitó que muchos fanáticos pudieran seguir los encuentros con regularidad.
— Equipo Dominicano de Béisbol 🇩🇴 (@_losdominicanos) February 6, 2026
Este último punto podrá confirmarse con mayor claridad cuando se hagan públicos los números de audiencia de las transmisiones de los partidos del Escogido en los próximos días.Tampoco ayudó, en términos de atención del público dominicano, que el representante fuera el Escogido, un equipo con tradición y títulos, pero que no cuenta con el mismo arrastre masivo de fanáticos que poseen las Águilas Cibaeñas o los Tigres del Licey.
Otro elemento que restó atractivo fue la ausencia de varias de las reglas modernas que han acelerado el ritmo de juego en el béisbol, especialmente el reloj de picheo. Partidos que superaron con facilidad las tres horas de duración alejaron a una parte de la audiencia que ya se ha acostumbrado a juegos más dinámicos.
Al sumarse todos estos factores, se creó una tormenta perfecta para que la conversación deportiva en la República Dominicana quedara dominada, durante toda la semana, por el Clásico Mundial de Béisbol y no por el torneo que se estaba celebrando.
De cara al futuro, la Serie del Caribe necesita someterse a revisiones importantes. Coincidir en el calendario con anuncios relevantes de un evento de la magnitud del Clásico Mundial le resta visibilidad y atención al torneo. La implementación de reglas que aceleren el ritmo de juego es otro paso que no debería seguir postergándose, y la priorización del nivel competitivo de los equipos invitados también debe formar parte de la discusión si se quiere mantener el interés del público en el evento.



