
Eric Gomez6 de feb, 2026, 11:41
Los Bulls, que no son campeones desde 1998, llegaron al límite de canjes de la NBA nuevamente en zona de play-in pero cambiaron a seis jugadores de su roster.
Desde que Arturas Karnisovas asumió el puesto de vicepresidente de operaciones de basquetbol con los Chicago Bulls en 2020, la franquicia suma exactamente una victoria en postemporada, cuando cayeron 4-1 en la primera ronda contra los Milwaukee Bucks en 2022.
En las subsecuentes tres temporadas, Chicago no sale del play-in de la conferencia Este, y no ha podido concretar una temporada con más victorias que derrotas. El equipo ha sido incapaz de atraer estrellas grandes en agencia libre, ni tampoco de hacerse de grandes talentos vía el NBA Draft durante la era de Karnisovas.
Esta semana, los Bulls llegaron al límite de canjes de la NBA nuevamente en zona de play-in, y con el afán de intentar algo nuevo y dejar la media tabla, Karnisovas se deshizo de seis jugadores de su roster vía varios movimientos, incluyendo a Coby White y Nikola Vucevic.
A cambio, llegaron Jaden Ivey, Collin Sexton, Anfernee Simons, entre otros – y nueve selecciones de segunda ronda de futuros Drafts. Ante la prensa, Karnisovas negó que el equipo se estaba deshaciendo para una reconstrucción desde abajo, catalogándolo como algo necesario para buscar el objetivo de un campeonato.
“Estar en los puestos de en medio es algo que no queremos”, dijo Karnisovas este jueves a los reporteros que cubren al equipo. “Lo hemos visto durante los últimos cuatro años y queremos cambiarlo”, continuó.
Pero aunque el mandamás de los Bulls se niegue a usar la palabra, es claro que Chicago entró a una época de reconstrucción. Los movimientos en efecto, probablemente los saque del play-in, pero los mandará hacia la lotería al menos esta temporada. Lo más probable es que, el futuro a mediano plazo sea el momento más cercano para que el equipo vuelva a competir.
Bulls, sin estrellas y rumbo
En aquella temporada 2021-22, los Bulls terminaron apenas cinco juegos debajo de Milwaukee en la división Central, con un roster sólido que ostentaba a Zach LaVine y DeMar DeRozan como las estrellas del club. Ahí también se encontraban jugadores como Alex Caruso, Lonzo Ball, White y Vucevic.
Pese a cerrar la campaña con récord de 7-13 en marzo y abril, los Bulls mostraron pelea en los playoffs, ganando el Juego 2 en Milwaukee con un DeRozan que anotó 41 puntos en la victoria, y con dos juegos en Chicago asomándose como oportunidad para que los Bulls pudiesen dar la sorpresa. Pero los Bucks reaccionaron y ganaron ambos partidos en el United Center por marcador promedio de 26 puntos, antes de cerrar la serie contundentemente en Milwaukee en el quinto juego.
DeRozan se iría del equipo en 2024 y Lavine en 2025, curiosamente ambos llegarían a los Sacramento Kings. Por un momento, parecía que el equipo intentaría enfatizar el desarrollo de White, quien tuvo su mejor temporada en 2024-25 anotando 20.4 puntos por partido, y Josh Giddey, quien anotó 14.6 puntos por partido esa misma temporada y tuvo los mejores números de su carrera en lo que se refiere a rebotes y asistencias.
Hoy, solamente queda Giddey, quien junto a Matas Buzelis aparentan ser el dúo enfatizado hacia el futuro. Lo más sensato es que, ahora, Karnisovas busque utilizar la gran cantidad de selecciones adquiridas con algunos de sus jugadores para intentar ser más agresivo ya sea en el Draft o, al inicio de la siguiente temporada, en el siguiente mercado de canjes. Es decir, ni Giddey ni Buzelis se pueden considerar intocables, y los elementos nuevos como Simons y Ivey quienes llegaron esta semana, tampoco podrán sentirse muy seguros yendo hacia adelante si Karnisovas los puede usar para otra transacción.
¿Cómo clasificar la era de Karnisovas en Bulls?
Tras casi seis años en el puesto, Karnisovas tendrá, aparentemente, la oportunidad de reconstruir al roster de los Bulls a su gusto, empezando prácticamente desde cero. Si bien, hemos visto como este método les ha funcionado a otras franquicias como Oklahoma City y Philadelphia en la última década, es cierto también que otros se han quedado en el camino al intentar dar este giro tan drástico.
Quizás el mejor aliado en esto para Karnisovas es su dueño, Jerry Reinsdorf, quien pese a llegar a ser campeón con sus dos equipos, los Bulls y los White Sox, suma ya más de dos décadas desde su último título, cuando los White Sox se llevaron la Serie Mundial de la MLB en 2005.
A sus 89 años, Reinsdorf luce cada vez menos interesado en exigir gloria deportiva para cualquiera de sus franquicias. En 2024, los White Sox rompieron el récord de más derrotas en cualquier temporada de Grandes Ligas, y buscan ahora su propio realce vía una reconstrucción que arrancó hace algunas temporadas.
Para Karnisovas, se espera entonces la misma paciencia para que los Bulls puedan buscar restaurar su gloria. En su carrera como ejecutivo, el nacido en Lituania puede presumir que ya hizo algo similar con los Denver Nuggets, institución en la que estuvo como gerente general hasta el 2020, formando buena parte del roster que eventualmente le daría a la franquicia su primer campeonato de la NBA en 2023.
En Chicago, una ciudad que sigue acudiendo a la nostalgia de la era Jordan para recordar cualquier campeonato de basquetbol, existe ya un hambre de que el equipo resurja, luego de que las estrellas post-Jordan como Derrick Rose y Jimmy Butler hayan demostrado que los Bulls tienen la oportunidad de competir por cosas grandes.
Al fin, Karnisovas y los Bulls muy probablemente dejarán el puesto que han acostumbrado durante los últimos cuatro años, el purgatorio del play-in, y más bien tendrán que comerse al menos una temporada más de estar sin basquetbol de postemporada, mientras buscan retomar el ya lejano legado de Michael Jordan, Scottie Pippen, y Phil Jackson.
