
Las expediciones a esta caverna extrema han revelado organismos que viven sin ciclos de día y noche, adaptados a la oscuridad total, la escasez de nutrientes y condiciones de presión extremas. No son criaturas extrañas en el sentido clásico, sino ejemplos radicales de cómo la vida puede abrirse camino incluso donde parece imposible.
En el lugar más profundo al que ha llegado el ser humano no hay silencio absoluto ni vacío. En la cueva de Veróvkina, a más de dos kilómetros bajo tierra, existe vida que ha evolucionado aislada de la luz y del tiempo durante miles de años
Cortex AI
Resumen, sesgo y contexto.Gizmodo



