Cortex AI Analítica
"Análisis de relevancia para la actualidad."
- Ni siquiera en nombre de la Historia”, concluyó.
En el artículo periodístico se informa acerca de un supuesto plan expansionista de los colonos israelíes en Cisjordania para crear un “Gran Israel”, mediante una “campaña de limpieza étnica que sigue al genocidio de Gaza” en los territorios palestinos ocupados con el “apoyo del Ejército israelí y sin ninguna condena concreta por parte de la comunidad internacional”.
Al día siguiente de la publicación, el embajador israelí en Italia, Jonathan Peled, acusó al semanario italiano de haber adulterado la imagen. “Condenamos firmemente el uso manipulador de la reciente portada de L’Espresso. La imagen distorsiona la compleja realidad con la que Israel debe convivir, promoviendo estereotipos y odio. Un periodismo responsable debe ser equilibrado y correcto", posteó en su cuenta de X.
Sin embargo, los usuarios de la red social añadieron contexto a la publicación del diplomático, informando que la foto es real y el colono que se burla de la mujer en la foto de Masturzo aparece en otras escenas capturadas por el fotorreportero de agencia Agencia France-Presse (AFP) Hazem Bader y en videos grabados por periodistas internacionales, que fueron publicados en X e Instagram.
También en X, el rabino de Nueva York, Elchanan Poupko, comparó la revista italiana con el periódico nazi y antisemita Der Stürmer y exigió que se aclarara dónde había sido tomada la foto. “El chaleco militar mostrado aquí ya no está en uso por las Fuerzas de Defensa de Israel, el anillo de boda y la pulsera en ningún escenario son usados por hombres ultraortodoxos, la forma de la barba y la kipá son extravagantes y, por supuesto, la sonrisa –mostrar los dientes– es antinatural”, escribió. Los usuarios también añadieron contexto a su posteo.
Tanto en declaraciones a la prensa como en su cuenta de Instagram, Masturzo negó que la foto hubiera sido editada. Explicó que había sido tomada en la aldea palestina de Idhna, en el oeste de Hebrón, en Cisjordania, el 12 de octubre de 2025 con una cámara Canon EOS R5. En otra imagen del fotógrafo de AFP aparece el mismo joven israelí.
“múltiples están preguntando si esta foto fue generada por IA, otros están reportando publicaciones indicando que esta foto fue generado por IA -escribió el reportero en su cuenta de Instagram-. Bueno NO, la foto en cuestión no es el resultado de ¡Inteligencia Artificial! Tomé esta foto en la aldea palestina de Idhna (al oeste de Hebrón) el pasado 12 de octubre, en el primer día de cosecha de aceitunas. Debe haber sido un día de celebración. Además de los propietarios de tierras y varias familias palestinas que vinieron a ayudar con la recolección, también había autoridades locales palestinas, un grupo de activistas internacionales y varios periodistas palestinos e internacionales, incluyendo el New York Times. Justo al comienzo de la cosecha, un grupo de colonos israelíes armados (algunos de los cuales llevaban el uniforme del ejército, como el colono en cuestión) acompañado por soldados reales (con la cara cubierta) impidieron a los palestinos recoger sus aceitunas. La expresión del colono retratado es la consecuencia del gesto repetido por él, imitando el sonido que hace el pastor para reunir a su rebaño, dirigiéndose a los palestinos como a sus propias bestias”. También publicó un video donde se muestra la escena, en el que aparecen los fotógrafos italianos Francesco Giusti y Samuele Pellecchia, y el del New York Times, Daniel Berehulak.
El vicedirector de la revista italiana fundada en 1995, Enrico Bellavia, respondió ayer al embajador israelí y a quienes acusaron al medio de promover el odio y el antisemitismo.
La portada de L' Espresso del 10 de abril@pietro_masturzo_photography
“La portada de la semana pasada de L’Espresso sobre los abusos de los colonos en Cisjordania que el embajador Peled ha ‘condenado’ de manera imprudente, enseña algunas cosas –sostuvo–. En primer lugar, a nosotros que tenemos mucho que aprender. Incluso de lo que hacemos. Sin la mueca burlona del colono que se ríe de la mujer palestina, captada por el objetivo experto de Pietro Masturzo, ese relato, impregnado de desarraigo, violencia y sangre, no habría tenido la misma fuerza. Porque habla de una limpieza étnica que busca cultivar las pulsiones expansionistas del Gran Israel. Y no tiene nada que ver con LA SEGURIDAD nacional. No obedece a lógicas, por distorsionadas o funcionales que sean, de contraste a amenazas terroristas. Es una operación de conquista llevada a cabo por civiles, libremente armados, respaldados por el ejército. Una anexión ni lenta ni silenciosa, en desprecio del derecho, ante los ojos del mundo. En esa foto que ha dado la vuelta al mundo está la síntesis y el grado cero del abuso: el escarnio. [...] La imagen en papel tiene el privilegio de fijar el instante y entregárselo a la memoria. Duradera y no volátil, por mucho que sea evocable a demanda en cada instante, como en el mundo digital. [...] La web la vehicula y la lleva donde la revista no llega“.
Según Bellavia, al embajador israelí le hubiera bastado con hojear la revista antes de lanzar acusaciones. “Para los escépticos, existe una versión en video de ese trabajo y The New York Times ha publicado un reportaje realizado en esos mismos momentos. En el que, por cierto, se inmortaliza al mismo colono. No somos nosotros quienes promovemos ‘estereotipos y odio’. Contra neonazis y neofascistas, contra los antisemitas, estamos donde de manera constante hemos estado. En ese mismo lugar donde los TERRORISTAS no son una etnia, como los CRIMINALES no son un pueblo. El GENOCIDIO se llama con ese nombre. Y no se hacen descuentos a quien oculta o mistifica la realidad. Ni siquiera en nombre de la Historia”, concluyó.
- Arte y Cultura
- Fotografía
- Conflicto en Medio Oriente
Galería de Imágenes







