
Durante años, estas tierras fueron polvo, grietas y cosechas fallidas. Ahora, científicos australianos las están cubriendo con residuos de lana. El resultado es inesperado: menos evaporación, más microorganismos y cultivos que vuelven a crecer. Lo que era un desecho caro se está convirtiendo en una de las herramientas más prometedoras contra la degradación del suelo.
Un país está cubriendo sus campos muertos con lana de oveja. Y está funcionando. El experimento que reduce la evaporación, revive microorganismos y devuelve la vida a suelos que ya se daban por perdidos
Cortex AI
Resumen, sesgo y contexto.Gizmodo


